IX Congreso Ibercom - El espacio iberoamericano de Comunicación en la Era Digital


Noticias: 25/10/2006 - Emisión online del Congreso Ibercom desde atei.es todas +

 

 

 


IX Congreso Ibercom - El espacio iberoamericano de Comunicación en la Era Digital
Antonio López Hidalgo (leer comunicación)

Precariedad laboral, nuevas rutinas de trabajo y ejercicio libre del periodismo

Antonio López Hidalgo

Doctor en Periodismo. Profesor titular en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla. España.
lopezhidalgo@us.es

Grupo de Trabajo: Economía y políticas de comunicación.
IX Congreso IBERCOM
Sevilla-Cádiz, 2006.

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC) han obligado al periodista tradicional a una forma diametralmente distinta de hacer periodismo. Este desarrollo tecnológico ha puesto de manifiesto la aparición de nuevos medios. La profesión atraviesa un momento de crisis, pero también de cambio y de oportunidades. Distintos informes muestran una radiografía de difícil diagnóstico y terapia. De una encuesta realizada por la Federación de Asociaciones de la Prensa de España en 2005 entre periodistas miembros de la FAPE se deduce que el perfil medio del periodista en España es así: licenciado en Periodismo, que no desea cambiar de profesión (63,1 por ciento), con menos de 20 años de trabajo en los medios de comunicación y que considera la precariedad laboral y el intrusismo como las principales disfunciones de la profesión. Estos mismos profesionales (79 por ciento) consideran que la imagen social de la profesión es regular, mala o muy mala. Otros estudios, con semejantes resultados, ponen de relieve que la precariedad laboral condiciona la autonomía e independencia de los profesionales y, como consecuencia, pone en peligro el libre ejercicio de los derechos sociales de la comunicación. La precariedad laboral, además, ha creado nuevas rutinas de trabajo en detrimento de la calidad informativa, que se sustentan en un mínimo manejo de fuentes –generalmente institucionales- en la elaboración de los textos, informaciones no contrastadas ni verificadas, un léxico cada vez más pobre y un uso muy limitado de géneros periodísticos. Es el momento de hacer un balance o, al menos, de acercarnos a esta realidad que puede amenazar el futuro y el ejercicio libre de esta profesión.