Francisco Sacristán Romero (leer ccomomunicación)
La cultura de la marca política en la experiencia comunicacional brasileña.
Francisco Sacristán Romero.
Profesor Titular Interino en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Doctor en Ciencias de la Información y Licenciado en Ciencias de la Información, sección Periodismo, Licenciado en Psicología y Licenciado en Derecho.
Grupo de Trabajo: Publicidad y marketing
IX Congreso IBERCOM
Sevilla-Cádiz, 2006.
Los gobiernos del Frente Popular, bajo la hegemonía del Partido de los Trabajadores, en la Alcaldía de Porto Alegre (Brasil) de 1989 a 2004 dejaron su marca a través de sus acciones que revelaban una Administración Popular. Las marcas de la política son comprendidas como signo donde el escenario de actuación es la sociedad. Sintetizadas gráficamente en un logotipo, las marcas son resultados de productos y de las obras en la lucha por la visibilidad, y su campo de acción está en la totalidad de sus comunicaciones.
Para quien trabaja con la comunicación es imposible no penetrar en el mundo de las prácticas significantes, es decir, es inevitable no producir sentidos y hacer repercutir los efectos de los elementos comunicativos, destinados a capturar la atención y aprobación del sujeto en el interior de la sociedad. La marca es producto y productor de efectos de sentidos. Estos no son siempre comprendidos en su totalidad, pues por el lado del que piensa la marca, ella es siempre una propuesta abierta a la rebeldía de las interpretaciones de los receptores envueltos en la interacción - próxima o distante – dentro del complejo y enamarañado simepre contexto social de la comunicación política.
Crear y fortalecer una marca en el campo de la política no implica vincular la política al mundo de los negocios y al mercado, pero sí en utilizar técnicas de administración del cambio para la difusión de los productos políticos: ideas, proyectos, programas etcétera. Está claro que los cambios económicos son más evidentes que los simbólicos para quien observa a simple vista, pero, las permutas también envuelven aspectos sociales y psíquicos, sobre todo cuando se trata de la denominada “cosa pública”.
Es en el mercado donde son establecidas y reconocidas las oportunidades de marketing siendo, a partir de ahí, desarrolladas las estrategias mercadotécnicas para el buen posicionamiento del producto. El mercado es el lugar donde acontecen los cambios comerciales y se hacen acuerdos realizados entre las personas que en él se encuentran. Éstas cargan dentro de sí sensaciones y sentimientos. Esta comprensión permite decir que el marketing no es solamente una herramienta de ventas, sino una concepción que además de desarrollo y remuneración, envuelve también sentimientos e intelecto.